Camino descalza como tantas veces,
la arena calienta mis pies,
el murmullo del mar me arrulla,
respiro hondo, oigo al viento susurrar tu nombre...
..........
Por la mañana brillaba el sol y con su luz calentaba todo.
Paseaba como siempre sin prisa, disfrutando del momento.
A lo lejos un barco cruzaba el horizonte,
sus velas blancas cortaron el tiempo...
Seguía caminando día tras día,
siempre jugando con la fina arena blanca entre los dedos de mis pies,
el mar a un costado, la nada al otro.
A veces, unas velas blancas como compañeras...
Una vez el viento azotaba con fuerza la tierra,
las olas rugían furiosas,
y la espuma te trajo hasta mi.
Susurros en el viento...
Los días pasaban, caminamos cada mañana,
nuestras voces ahogaban la mar,
el sol calentaba nuestros cuerpos y
compartíamos noches eternas...
Una vez subí al velero, las velas hacían de espejo
y Lorenzo coqueto brillaba con mas fuerza.
Recuerdo la música de las jarcias, la madera, los cabos,
el susurro del viento y tu nombre...
..........
Oigo al viento susurrar tu nombre,
camino descalza,
cierro los ojos
y me dejo llevar...
La arena calienta la planta de mis pies,
los que tantas veces caminaron por esta inmensa playa de arena blanca y fina,
sonrisas que se brindan al mar,
fresco aire mueve la espuma y su sonido mece los recuerdos.
Recuerdos de mil colores y sabor salado.
En ocasiones, veo barcos...
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