BIENVENIDO 2015!!
Con la música carnavalera estallándome en los oidos y en el mes de febrero, febrerillo el loco (que bien se lo tiene ganado este año), llega el momento de que os felicite el año.
Como es tradición en el mundo real y en este tan querido 2.0, llega un momento en el año (y no me refiero solo a esta fecha), un día señalado, un lugar determinado y unas formas que lo acompañan que no se pueden dejar, seas quien seas, por mucho que huyas (runner o no) y aunque tu religión te diga lo contrario; a todos nos pasa que estamos programados/obligados a actuar de cierta manera si o si.
Y lo que toca después de tanto tiempo sin pasar por aquí, como buena ciudadana que soy, educada, sorprendente y a mi ritmo, aunque lo importante como dice la DGT es llegar...
¡¡¡ FELIZ AÑO NUEVO A TOD@S!!!
He tardado mucho en venir porque como ya os iba diciendo meses atrás no encuentro motivos. Me cuesta mucho ponerme a ello y acabo rindiéndome a otro tipo de cosas mas banales. Y es que las fiestas y los días posteriores siempre he padecido de una melancolía extra en las que no encuentro la gracia (refiriéndome a la belleza, la genialidad, la chispa...) de la vida, esa razón de ser que nos lleva a pensar equivocadamente el último día del año que al día siguiente todo va a ser diferente, que algo va a cambiar y con ello se va a producir una transformación en nosotros. Quizás es que espero un milagro y como es normal eso no se va a cumplir, quizás es que soy demasiado soñadora, demasiado impaciente, demasiado volátil y mi estado anímico arrastra tras de sí demasiados demasiado y por eso me cuesta levantarme por las mañanas.
En ello pensaba la otra tarde mientras intentaba inspirarme viendo otros blogs mejor estructurados y bellos, de esos que se ven preciosos con sus colores, sus texturas, sus progresos... y acabe como no había acabado nunca: dándome una oportunidad.
Verme desde fuera como si no me conociera, escrutando en mis palabras como si fuera la primera vez.
Y esa tarde que había empezado un poco triste sin motivo, viendo crecer las minucias del día disfrazándolas de insalvables, conforme avanzaba en mi registro fue apareciendo una sonrisa, un rastro de orgullo, de felicidad, una esperanza. Eso me dio fuerzas para continuar, a mi paso.
Y es que mirándolo con perspectiva no lo he hecho tan mal, no?
Así que quizás después de todo, el 2015 no venga tan de vacío y terminemos viendo a lo lejos, tras la niebla, difuminado en el horizonte algún brote verde.
La vida es como un viaje en tren leí no hace mucho, no importa donde subas o donde te quedes, lo importante es que lo disfrutes, lo sueñes, lo vivas, lo compartas, sin prisas a tu aire...
P.D.: La inspiración para esta entrada no me habría sido posible encontrarla sin el apoyo de los lectores y seguidores (incluyo twitter) que aunque pocos se prestan voluntariamente a apoyarme y agradecerme mi débil labor en este mundo tan duro como es el de la escritura.
GRACIAS

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