Hace mucho que no escribo...
En realidad hace mucho tiempo que no vivo.
Dejé el vicio de escribir {en realidad todos los vicios} por otras tareas <<más realistas>>
(Tod@s ignoran que el alma de un artista sangra si no se pronuncia, sino despliega sus alas)
Preocupaciones, obligaciones, prisas, compromisos, deberes...
Cómo no quieren que enfermemos!! (En verdad, es lo que buscan)
Se venden remedios para todos los males ¡tan puntuales! Que no arañan ni la superficie.
Nadie cura el alma. Nadie se preocupa por ella, ya a nadie le importa.
Cómo me gustaría despertar una mañana y ver que todo es distinto, que el tiempo ya no es el dueño, que puede reinar el caos y somos parte de la naturaleza.
He perdido el control sobre mí misma: las arrugas coronan mi rostro, no disfruto las alegrías, me aburren los espacios y he vuelto a perder el tren: ya no llego a ninguna parte.
ODIO mi melancolía, mi no saber estar, mi no querer reír y aún más mi ODIAR.
¿Cómo reconstruir una vida? ¿Por dónde empezar? Cien veces he creído haberlo conseguido pero era sólo un disfraz, una máscara con cuerpo que sigo sin reconocer ante el espejo, soy un bulto borroso.
Me levanto y vuelvo a caer con más fuerza. El golpe me deja sorda, me arrastro y me pongo en pie porque no queda otro remedio pero esta vez soy menos yo y más ese ente que no piensa, que no siente, que ya no vive...
Y la gente dice: Ya no ríes como antes, no saltas, no tienes ganas de correr...
Se esfumó la niña que tanto soñaba y solo quedan algunos trazos.
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