domingo, 29 de septiembre de 2013

DE VUELTA

Buenas tardes,
Hace ya un par de semanas que volví de las vacaciones y la asimilación de la rutina ha sido rápida, demasiado rápida. Ya he vuelto a ser la mujer estresada de siempre de ahí que no me vierais durante un tiempo, para resarciros hoy publicare varias entradas así os mantendré entretenidos un tiempo...


Esta historia llego a mis oidos tal que así:

-    Cuenta una leyenda, que en un bar de Barcelona, hay dos baños separados por una pared de madera, como en los probadores. Y en esa pared un agujero lo suficientemente grande como para que coja una polla. Y que casualmente cada vez que una mujer se levanta al baño, seguidamente lo hace un hombre. Y cuando ésta, ignorante, se sienta en el trono de repente se encuentra con la polla a la altura de los ojos…
-    ¿Y? ¿Que?
-       Pues eso, que la tiene ahí delante, mirándola.
-       ¿La chupaste?
-       Es una leyendaVero, ¿por qué  supones que me pasó a mí?
-       Porque te conozco y se lo puta que eres. Y porque sino, no me lo contarías.
-       Esta bien, me paso. Pero no se lo cuentes a nadie, y si lo haces no digas que fui yo.
-       OK. Pero sigue, ya sabes que no me gusta que me dejen a medias.
-       Pues eso, que te ponen una polla delante y tu, tu haces lo que quieras, que con lo rara que eres seguro que le pegas un puñetazo.
-       Ah! ¿Y tu no? ¡Mira que eres guarra! ¿Y si tiene Sida o algo?
-       Desde luego, no se te puede contar nada. Y eso que te lo digo a ti para que puedas desahogarte un poco y que se te quite esa cara de acelga que tienes.
-       ¡Serás hija de puta! ¡¿Y ahora me acusas de frígida?! ¿ Y tu te llamas amiga?
-       Bueno, tranquila, no te alteres, ¿no íbamos a tomarnos un café y a hablar un rato como buenas amigas? Encima que saco tiempo para estar contigo un rato y te dedicas a llamarme puta.
-       ¡Hostias, tía! ¿Qué quieres que te diga, le chupaste la polla a un tipo que la sacó por un agujero? Y luego decimos que ellos son muy básicos y enarbolamos la bandera del feminismo y todos esos rollos.
-       Lo se, pero y el morbo, la aventura ¿dónde queda todo eso? ¿Es que a ti no te gusta esa sensación de peligro, ese subidón de adrenalina?
-       Si, claro. Por eso hago senderismo, te acompaño a las rebajas, me bebo la leche directamente del cartón…
-       Vamos no compares. Y no  te rías de mi, que si me acompañas es porque en el fondo te gusta.
-       Bueno, ¿me cuentas el final o que?
-       Pues que me senté a cagar y cuando salió aquella polla, grande y gorda y… sudorosa, pues que me la trague toda. Estuve chupándosela hasta que nos corrimos. Si, no me mires así, me excite tanto que me metí dos dedos y así hasta que me quede a gusto.
-       ¿Y te lo tragaste? ¡¡Aggss…que no sabes ni quien es!!
-       ¡No seas niña!  A saber lo que te has tragado tu. Y no, todo no, parte de la corrida fue a mi cara y parte al suelo, ¡pero eso que mas da! Yo que te estaba contando una historia emocionante y ya la has estropeado con tu pedantería y tus miedos.
-       ¿ Cagaste mientras se la chupabas a un extraño y te metias los dedos a la vez?
-       ¡Haysss… pero que burda que eres! No, cuando me la puso delante se me quitaron las ganas, solo se la chupe y me metí los dedos. Contigo es imposible mantener una conversación y que no se termine hablando de caca.
-       Ya sabes, a los catalanes nos encanta la escatología.

En resumen: mi amiga vino a decirme que un día cualquiera, en un lugar cualquiera se había mamado a un desconocido de una manera (a su ver) emocionante. Esto ocurría muy a menudo, solo que esta vez la sorpresa la excitó aun mas. Y para que mi persona no quedara insatisfecha me indico la zona, que no el lugar concreto del que (según ella) se había olvidado, para que yo pudiera indagar por mi misma.

Días mas tarde la historia continúa así:

La curiosidad y mi necesidad de comprobar los hechos por mi misma me llevan a esa zona de Barcelona en un día especialmente caluroso para ser primavera.
Ya tenía la excusa perfecta para tirarme con un café helado toda la tarde en un bar.
A pesar de que estábamos a miércoles, no tenía trabajo pendiente, ni recados así que cogí una de mis últimas adquisiciones (un libro sobre batallas medievales) y me dispuse a disfrutar entre ojeadas al baño indiscreto.
La zona era una calle ancha, algo sucia, alejada del centro pero bastante regentada. Se repartían en ella varios locales y por los carteles y fachadas que se veían ya me daban ganas de volverme a casa. Pero como si de una señal del destino se tratara un paso antes de darme la vuelta observe una cafetería a unos metros, de estilo rustico con marcos de madera y piedra en las paredes. Me pareció un lugar acogedor y tranquilo así que me decidí a entrar. Por dentro no se veía tan agradable, unos hombres sucios con pocos modales y con mucha confianza formaban la clientela, habituales sin duda. El sitio parecía la sombra de lo que un día mejor fue, pero el camarero era mono y tenía cara de agradable, me decidí y me senté en la barra. Cuando me tome el café le pregunte al chico por el baño, me señalo el fondo sin omitir ruido alguno. Cogí mis cosas y ala a la aventura.
Me encontré dos puertas una tenía un cartel con un muñequito (hombre, porque no tenia faldita) de pié y en la otra el mismo muñequito estaba sentado.

Siempre me a gustado mirar estos carteles todos iguales pero diferentes, en una ocasión me encontré el dibujo de un tornillo y al otro lado una tuerca, no se porque pero siempre me hacen pensar. ¿Qué me siento mas: un tornillo o una tuerca? ¿Y porque estos y no directamente un coño y una polla? ¿por qué tienen que hacerte pensar en un momento así? Lo hacen a sabiendas de que te van a hacer dudar, aunque solo sea por una milésima de segundo de tu sexualidad ¿verdad?, para ver tu reacción bajo presión.

Total que como yo soy una señorita y no se mear de pie escogí el que estaba sentado, no sin hacerme ciertas preguntas. Comprobé que estuviera limpio me baje el pantalón y las braguitas y lo vi, vi el agujero, bueno mas bien los conté porque había varios. Y cada cual con un letrerito hecho a rotu sobre el y por encima de todos a modo de leyenda un cartelito que rezaba: Hazlo en silencio y disfruta. Eran de diferente grosor y estaban a diferente altura, en el mas cercano a mi cara ponía: Chúpamela, en el siguiente: Métetela y en el otro: Hazme lo que quieras. Supuse que al otro lado seria igual con cartelitos incluidos y entonces me puse un pos-it mental: ir después al otro lado.
Del sopor de mis pensamientos me sacó un pollazo. Si y no lo digo por el tamaño sino mas bien por la rapidez y violencia del gesto. La sacó por el que decía que se la chupara, o sea por el mas cercano a mi cara. Y por un nanosegundo a mi mente acudieron mil dudas y preguntas, mi conversación con la amiga cuyo nombre no puedo revelar y mil cosas mas, pero como soy un ser irracional me dije ¿y por que no? ¡no quieres riesgo pues ala tó pá ti! Y me incorpore lo mas rápidamente que pude, comprobé que la altura correspondía y haciendo caso omiso al letrero me agache de tal modo que su polla empezó a encajar despacio y con algo de reticencia en mi coño. Y no porque el no quisiera, que se dejó, sino porque aun no estaba lo suficiente lubricada, cosa que no fue un problema para mi y tras un par de intentos ya la tenía toda dentro . Para mi sorpresa y supongo que para el tío del otro lado que esperaba una mamada, empezó a gustarme, me contoneaba jugando con la profundidad y retorciéndome cuando creía conveniente, disfrutándolo. Casualmente dentro de mí no parecía tan pequeña o es que le había crecido al contacto con mi vagina cualquiera sabe, el caso es que me gusto y mucho, tras varios de mis movimientos él debió de pensar lo mismo. Empezó a moverse, hacia adentro, ahora fuera, poniéndomelo un poquito mas difícil, haciéndose el duro, quitándomela del agujero, apareciendo ahora, duro, suave, poco a poco incluso cambiando de agujero. No recuerdo cuánto tiempo pasó solo recuerdo que fue uno de los mejores de mi vida. Empezamos por el de Chúpamela y seguimos follando en el de Métetela y pasamos también por el de Hazme lo que quieras donde además se dedicó a acariciarme el clítoris y a meterme unos dedos por el culo. Como ya habréis supuesto cambiamos de postura, de ritmo y de jadeos hasta convertirlos en gritos, gritos sordos de satisfacción, de orgasmos. Al terminar se la chupe con gozo, poniendo el colofón a una tarde maravillosa, también se lo puse fácil para que correspondiera y así sin más cuando terminamos se fue. Solo el ruido de la puerta al cerrarse. Me vestí y me senté satisfecha sobre la tapa del water. Descansando, recuperándome. A mi mente volvió mi amiga, acusadora, con reproches, con insultos y me prometí no contárselo.
Tras refrescarme mi yo investigadora surgió como por arte de magia debía de saber mas sobre el quien, el como, el porque y sabía quien podría contármelo.

Al salir me encontré el mismo ambiente que al entrar, como si el tiempo no hubiese pasado por aquella habitación, como si mi ausencia se hubiese producido en un universo paralelo. Llame al camarero y le pregunte por una leyenda que corría de boca en boca acerca de un lavabo particular. Él como si de un teorema se tratara me miro con cara de imbécil y negó la mayor, sin apenas usar palabras me dijo que no sabía nada.
Como con la ayuda de esa gente no iba a conseguir nada me propuse hacerlo de una manera mas científica observando; pedí un refresco y me fui a una mesa desde la que se presenciaba los movimientos de todos los asistentes.
Pasaban los minutos y nada, yo disimulaba con mi libro abierto pero la desesperación me comía por dentro, y mas preguntas se agolpaban en mi mente. El post-it mental regresó a mi mente recordándome que no podía irme de allí sin pasar al otro lado.
De repente una de las pocas mujeres que estaban por allí, entro al baño. Lo apunté en una libreta, la hora, los gestos de su cara, las posesiones y lo bien puesta que llevaba la ropa, como un detective eficaz. Pocos minutos después un hombre se levantó lo anote en la libreta. A los 15 minutos salía ella, algo mas contenta y desarreglada. Después salió el hombre satisfecho. Durante unas horas ese fue mi cometido, los resultados cantaban por sí mismos: por cada mujer que entraba al baño otro hombre lo hacía después, nunca la misma mujer, ni el mismo hombre, tardaban unos veinte minutos. Indistintamente a veces salía ella primero, a veces lo hacía el. En ellas se notaban algo mas los hechos pero no tanto como para que el resto del mundo se diera cuenta de lo que sucedía en aquel bar. Es mas, tanto antes como después todo parecía normal no había ninguna diferencia con otro bar de barrio cualquiera.
No aguantaba mas, necesitaba mas información, tanta tranquilidad me irritaban los nervios, me levante un poco ofendida y esta vez escogí el del muñequito en pie.
No me equivoque, el reducto era igual al otro solo que los letreros decían: Te la chuparan, Se la meterán y Te harán lo que quieran.
A los pocos minutos alguien intentó abrir la puerta al notarla cerrada escogió la otra y una vez dentro una polla atravesó uno de los agujeros. Mire el letrero que pedía silencio y mordí mi lengua, con lo que eso me cuesta a mí. Respire profundo y tras unos segundos de reflexión metí mi teta derecha desnuda por el que prometía que me la chuparían. A estas alturas de la investigación todo me parecía un absurdo y una pérdida de tiempo pero no podía dejarlo a medias necesitaba completar la pesquisa.
Hay que decir que los hombres son muy camaleónicos en cuanto al sexo se refiere, les importa un pito que se la chupes antes o que lo hagas después incluso que no lo hagas les importa poco, siempre y cuando tengan su ración de sexo, se amoldan perfectamente a la situación, en ciertos momentos su ego no les importa. Éste me lo demostró con paciencia y saber estar. Sacó su polla despacio como rindiéndose pero sin lloros. Noté un pellizco en el pezón, uno suave casi como una caricia, y se me escapo un ay... tan sumamente suave que hasta a mi me produjo excitación. Espere otro, me gusto y quería mas, debió de intuirlo porque en lugar de aquello me regaló un chupetón, un suave beso con el roce de sus dientes y otro ay… suspirado salio de mis labios. No se cuantos lamentos salieron de mi boca solo se que cuando paró rápidamente metí la otra teta desnuda en el mismo agujero y una risita grave pero reprimida se oyó al otro lado. Me hizo ladear mi boca formando una sonrisa malévola que el no podía ver pero que yo si intuía. Procedió de la misma manera y alcanzando mi cuerpo una cotas tan altas de placer irresistibles me deshice de la ropa que me quedaba para ofrecerle esta vez mi coño. Y él con infinita paciencia y sabiduría me deleito hasta hacerme llegar al clímax de una forma bestial. Nunca había mojado tanto. Quede tan satisfecha que no me apeteció nada mas. Me vestí y mientras lo hacía pensaba en si debía de agradecérselo de algún modo, si era correcto pagar aquellos servicios de manera similar, miraba los agujeros mientras lo pensaba esperando una señal suya pero no ocurría. Al final, como caballero, reconocía que era yo quien estaba en poder de decidir lo que allí sucedía y como vengándome de aquellos que alguna vez lo hicieron y rememorando a los que dicen hacerlo solo porque pueden, agarre mi orgullo y con la cabeza bien alta pegue un portazo al salir.
Victoriosa llegué hasta mi mesa donde todo parecía normal y sin dejar de mirar a aquel que debía salir de allí continué con la investigación. Para mi sorpresa no salió nadie, al contrario entro un chico y a los 15 minutos otro y en realidad entraron varios turnándose, porque de repente el bar se lleno con un grupo de chicos que parecían formar un club de fútbol o algo así. Cuando quise darme cuenta mis anotaciones ya no servían. Me había perdido con el barullo de gente y no se de donde salió una mujer que no había visto entrar y entonces me enfurruñe, rompí todas las anotaciones y para quitarme el berrinche volví al cuarto de baño a modo de despedida, llena de dudas pero con ganas de despejarlas al estilo de siempre: con un buen polvo.
Al coger la manivela de la primera puerta la note cerrada, cogí la otra, cerrada también.
¡¡O destino cruel que te ríes de mi de mala manera!! ¡¡Ahora eres tu el que quieres dejarme sin polvo!! (todo esto en silencio para no ser mas patética de lo que ya parecía)
Al darme ya por vencida me di la vuelta encontrándome cara a cara con el camarero mono pero soso. Me quede perpleja, sin palabras (y eso para una escritora no es nada fácil de asimilar) y como por arte de magia todas las que a mi me faltaban ahora le sobraban a él:
-       Existe una leyenda que cuenta que en un lugar corriente de una gran ciudad llamada Barcelona, hay un bar cualquiera que no destaca por nada en concreto mas que por tener un baño algo indiscreto. Cuenta éste con un letrero que reza: Hazlo en silencio y disfruta. La gente se ríe al pensar en flatulencias y cosas varias hasta que mira mas allá de lo que ve y observa que de un agujero sale una herramienta eficaz para todo tipo de mal.
-       ¡Valla pues si que sabías hablar!
-       Se hacer mucho mas, ¿quieres que te lo demuestre?
-       Valla, aquí no os andáis con rodeos ¿no?
-       Tú tampoco, has entrado dos veces y vuelves una tercera.
-       Si, bueno, es que tengo la vejiga vaga, jijiji.
-       No pongas excusas, tonta, se a lo que has venido y no te vas a ir sin que te lo de.
-       ¡Y tu que sabrás! ¡A ver si te crees que todos venimos a este agujero a follar!
-       ¡Todos y todas! Desde que se corrió la leyenda todos visitan los alrededores de la zona en busca de “ese” bar. Y tu ya has entrado dos veces y ¿si las anteriores te ha gustado porque no va a gustarte la tercera?
-       ¿Eras tu? ¿El de las anteriores veces? ¡No me lo creo! Dirías cualquier cosa por tal de convencerme.

No dijo nada más, se acercó lentamente, me agarro la teta derecha, la desnudó y me la mordió como solo el chico de la otra puerta supo hacerlo. Me volvió a delatar ese ay… suspirado y ya no pude hacer nada por resistirme, me deje llevar, y como el baño ya estaba ocupado supo arrastrarme él, tan cuidadoso, a la zona de almacén donde me deleitó con todas sus artes amatorias.

Y así amigos es como concluye esta historia, donde demuestro que la perseverancia y la perspicacia de mi disquisición dio sus frutos otorgándome como guinda del pastel la resolución del caso pero esta amigos ya es otra historia… 


2 comentarios:

  1. Anónimo2/1/14, 0:32

    Muy bueno el relato
    Pero exiate se verdad y si no es asi pq barcelona la exas de menos?
    TKM firma RBK q ver si sabes quien Soy

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  2. Ah!! amiga si quieres saber mas tendrás que investigarlo...
    Te quiero muchiiisimo y gracias por pasarte por aquí, BSSSS

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