domingo, 10 de noviembre de 2013

LECTURAS

Hola, hoy he decido hablaros de mis últimas lecturas.
De las últimas por ser las mas recientes y de las mas importantes.
Suelo leer de todo, terror, romántico, erótico, aventuras, ensayo pero mis lecturas favoritas son los clásicos. Pienso que todos deberíamos de hacerlo antes de morir y yo lo estoy intentando.
Ahora estoy con: Libro Del Orden De Caballería de Ramón Llull, muy interesante y recomendable.
Aquí tenéis las anteriores:


como veis fueron mas filosóficas y también muy interesantes.
Con Thoreau he empezado a preguntarme el porque del orden establecido y si de verdad este es el que mas nos conviene. Con Lafargue algo que en principio ya sabía pero que ahora tengo más claro: no es necesario matarse a trabajar para vivir, y con su suegro Marx, bueno, con esta parte me he preguntado sobre el dichoso Método del que tanto se habla pero que no explica. No me queda otra que conseguir ese otro libro.
Ovidio, bueno este ha sido mas de descanso y disfrute. Me ha gustado ver que el hombre (como ser, no refiriéndome al sexo masculino) pase el tiempo que pase y evolucione de la manera que lo haga en lo básico, sigue siendo el mismo.

Y es que para que complicarlo todo: la vida es muy sencilla, ya me lo enseñaron hace mucho: 
los seres vivos nacen, crecen, se alimentan, se relacionan, se reproducen y mueren.

Pero como no quiero dejaros con la miel en los labios voy a poneros unos extractos de estos libros.

Del libro Desobediencia civil y otros escritos, Thoreau

El mayor elogio que me dedicaron en toda mi vida fue cuando alguien me preguntó qué opinaba y esperó mi respuesta.

Yo creo que no hay nada, ni tan siquiera el crimen, más opuesto a la poesía, a la filosofía, a la vida misma, que ese incesante trabajar.

El propósito del obrero debiera ser, no el ganarse la vida o conseguir <<un buen trabajo>>, sino realizar bien un determinado trabajo y hasta en un sentido pecuniario sería económico para una ciudad pagar a sus obreros tan bien que no sintieran que estaban trabajando por lo mínimo, para seguir viviendo sin más, sino que trabajan por fines científicos o morales. No contrates a un hombre que te hace el trabajo por dinero, sino a aquel que lo hace porque le gusta, aunque muy despacio.

Si tuviera que vender mis mañanas y mis tardes a la sociedad, como hace la mayoría, estoy seguro de que no me quedaría nada por lo que vivir.

Debéis ganaros la vida amando.

Haber nacido heredero de una fortuna y nada más, no es nacer sino nacer muerto.

En la Iglesia católica especialmente, acuden a los confesionarios, se confiesan y renuncian a todo y tratan de volver a empezar. De este modo los hombres se acostarán hablando alegremente del pecado y nunca harán un esfuerzo por levantarse.

Un grano de oro puede dorar una gran superficie, pero no tanto como un grano de buen juicio.

Porque no iba yo a trazar una galería hasta el oro de mi interior, y trabajar esa mina.

Allí donde un hombre se separa de la multitud y sigue su propio camino, allí sin duda hay una bifurcación en la carretera, (...) Su sendero solitario a campo a través resultará el mejor camino de los dos.

Es sorprendente que de entre todos los predicadores haya tan pocos maestros de moral.

Lo superficial lleva a lo superficial. Cuando nuestra vida deja de ser íntima y privada, la conversación degenera en simple cotilleo.

En la misma medida que nuestra vida interior fracasa, vamos con más constancia y desesperación a la oficina de correos. (Podríamos aplicar aquí las nuevas formas de comunicación y tecnologías)

No puedes servir a dos amos. Requiere más de un día de atención conocer y poseer el valor de un día.

Teniendo en cuenta que abrigamos sueños e ilusiones, nuestro progreso no debería ser tan insignificante.

La realidad es que ver salir el sol cada día y verlo ponerse, participar de ese modo en el curso del universo os conservará sanos para siempre.

El criterio del que escucha es el que debe determinar cuál oír y cuál no. Yo creo que la mente se puede profanar permanentemente con el hábito de escuchar cosas triviales, de modo que todos nuestros pensamientos se teñirán de trivialidad.

Estamos pervertidos y limitados por una devoción exclusiva al negocio y al comercio y a las fábricas y a la agricultura y cosas semejantes, que son sólo medios y no fines.

Es el vicio y no los modales exquisitos lo que hace que pierdan la firmeza de carácter.

La necesidad básica de todo estado donde he vivido es la elevada y seria ambición de sus habitantes. Esto es lo único que desarrolla <<los grandes recursos>> de la Naturaleza y que a la larga, le exige explotarlos por encima de sus posibilidades, porque desde luego el hombre se mueve con el curso natural de las cosas.

¿Por qué no nos reunimos alguna vez, no como dispépticos, para contarnos nuestros malos sueños, sino como eupépticos, para congratularnos mutuamente por el glorioso amanecer de cada día?

El gobierno por sí mismo, que no es más que el medio elegido por el pueblo para ejecutar su voluntad, es igualmente susceptible de originar abusos y perjuicios antes de que el pueblo pueda intervenir.

Por sí mismo (refiriéndose al gobierno) nunca promovió empresa alguna y en cambio sí mostró cierta tendencia a extralimitarse en sus funciones.

Un gobierno en el que la mayoría decida en todos los temas no puede funcionar con justicia.

¿Para qué tiene cada hombre su conciencia? Yo creo que debiéramos ser hombres primero y ciudadanos después. Lo deseable no es cultivar el respeto por la ley, sino por la justicia.

(Del ejército) De este modo la masa sirve al Estado no como hombres sino básicamente como máquinas, con sus cuerpos.

Al que se entrega por entero a los demás se le toma por un inútil y un egoísta, pero al que se entrega solamente en parte, se le considera un benefactor y un filántropo.

Todos los hombres reconocen el derecho a la revolución.

Si le he quitado injustamente la tabla al hombre que se ahoga, debo devolvérsela aunque me ahogue yo.

Estamos acostumbrados a decir que las masas no están preparadas, pero el progreso es lento porque la minoría no es mejor o más prudente que la mayoría. Lo más importante no es que una mayoría sea tan buena como tú, sino que exista una cierta bondad absoluta en algún sitio para que fermente a toda la masa.

¡Loado sea el hombre auténtico que, como dice mi vecino, tiene un hueso en la espalda que no le permite doblegarse!

Así, con el pretexto del orden y del gobierno civil, se nos hace honrar y alabar nuestra propia vileza. Tras la primera vergüenza por pecar surge la indiferencia y lo inmoral se convierte, en amoral y no del todo innecesario en la vida que nos hemos forjado.

Pero si es de tal naturaleza que os obliga a ser agentes de la injusticia, entonces os digo, quebrantad la ley. (...) Lo que tengo que hacer es asegurarme de que no me presto a hacer el daño que yo mismo condeno.

No vine al mundo para hacer de él  un buen lugar para vivir, sino a vivir en él, sea bueno o malo. Un hombre no tiene que hacerlo todo, sino algo, y debido a que no puede hacerlo todo, no es necesario que haga algo mal.

Un hombre con más razón que sus conciudadanos ya constituye una mayoría de uno.

Lo que importa no es que el comienzo sea pequeño; lo que se hace bien una vez, queda bien hecho para siempre.

Si mil hombres dejaran de pagar sus impuestos este año, tal medida no sería ni violenta ni cruel.

Una vez que el súbdito ha retirado su lealtad y el funcionario ha renunciado a su cargo, la revolución está conseguida.

Sólo pueden obligarme aquellos que obedecen a una ley superior a la mía.

El individuo es la base del imperio.

No es el momento de juzgar de acuerdo con los precedentes, sino de establecer un precedente para el futuro.

El periódico (podríamos ampliarlo al resto de medios) es la Biblia que leemos cada mañana y cada tarde.

¿Pero, no habría expresado su desprecio con más firmeza si no lo hubiera comprado? (refiriéndose a un hombre que compro el Citizen de Mitchell y lo tiro por la ventana del tranvía)

La meta de un buen Gobierno es darle más valor a la vida.

¿Quién puede estar sereno en un país cuando ambos, gobernantes y gobernados, carecen de principios?

No nos quejamos de que existan sino de que no los entierren; incluso ellos son buenos como abono.

No nos cuesta nada ser justos.

La maldición es adorar a los ídolos.

El cristiano moderno (extensible a todas las religiones y grupos) es un hombre que ha conseguido recitar todas las plegarias de la liturgia, con tal que se le deje después ir derecho a la cama y dormir en paz.

Preguntad al tirano quién es su enemigo más peligroso; ¿el hombre cuerdo o el demente?

Yo no deseo matar ni ser matado, pero puedo vislumbrar circunstancias en las cuales ambas cosas me resulten inevitables. Mantenemos la llamada paz de nuestra comunidad con pequeños actos de violencia cotidiana.

Para morir, uno tiene que haber vivido antes.

Anotaciones sacadas del libro El derecho a la pereza de Paul Lafargue:

Su ideal es reducir al productor al mínimo de las necesidades, suprimir sus placeres y sus pasiones y condenarlo al rol de máquina que produce trabajo sin tregua ni piedad. (Refiriéndose a la moral capitalista, lastimosa parodia de la moral cristiana, así sus palabras)

En la sociedad capitalista, el trabajo es la causa de toda degeneración intelectual, de toda deformación orgánica.

El proletariado, traicionando sus instintos y olvidando su misión histórica, se dejó pervertir por el dogma del trabajo. Rudo y terrible fue su castigo. Todas las miserias individuales y sociales nacieron de su pasión por el trabajo.

El resultado es que a la noche llegan a sus casas abrumados por la necesidad de dormir, y que a la mañana salen antes de estar completamente descansados.

Trabajad, trabajad, para que, volviéndoos más pobres, tengáis más razones para trabajar y ser miserables.

Precipitando así a toda la sociedad en las crisis industriales de sobreproducción que convulsionan el organismo social.

Hay que debilitar la pasión extravagante de los obreros por el trabajo y obligarlos a consumir las mercancías que producen.

El carácter de los ejércitos modernos. Son mantenidos de forma permanente sólo para reprimir al <<enemigo interno>>

Las naciones europeas (extensible al planeta) no tienen ejércitos nacionales, sino ejércitos mercenarios, que protegen a los capitalistas contra la furia popular.

Descubrir consumidores, excitar sus apetitos y crearles necesidades artificiales.

Todos nuestros productos son adulterados para facilitar el flujo y reducir las existencias. Nuestra época será llamada la <<Edad de la Falsificación>>

Para tener trabajo para todos, era (es) necesario racionarlo como el agua en un barco a la deriva.

¡Idiotas! Es porque vosotros trabajáis demasiado por lo que la maquinaria industrial se desarrolla lentamente.

Un ciudadano que entrega su trabajo por dinero se degrada a la categoría de los esclavos.

De la parte de El Método Histórico de Karl Marx:

La crítica deja de ser fútil para convertirse en fecunda, sólo cuando viene después de la experiencia.

El átomo, con el cual los filósofos no habían sabido qué hacer, se convirtió en manos de los químicos <<en una de las más potentes herramientas de investigación que la razón humana haya creado>>

La verdad, después de todo, es que a menudo el error es el camino más corto para llegar a un descubrimiento.

El método no es para él sino un instrumento de investigación.

Para la burguesía no hay más evolución progresiva que aquella que prepara su triunfo.

La justicia se transforma en perro guardián de la riqueza.

Jamás ninguna clase dominante ha hecho tanto alarde de su ideal, porque jamás ninguna clase dominante ha tenido tanta necesidad de enmascarar su palabrería idealista.

El hombre, por su elevación natural, ejerce una acción sobre el medio social; los desmontes, comenzados por los romanos, han transformado en desiertos inhabitables fértiles comarcas de Asia y África.

Los cambios de estos medios, determinados por el modo de producción, determinan a su vez los acontecimientos históricos.

Del libro Arte de amar de Ovidio:

Para empezar, intenta descubrir lo que deseas amar, (...) el trabajo siguiente es conquistar con tus ruegos a la muchacha que te agrada, y en tercer lugar, conseguir que el amor dure largo tiempo.

Los pequeños detalles cautivan a los espíritus sensibles.

El vino predispone los ánimos y los prepara para los ardores.

La noche y el vino entorpecen el juicio sobre la belleza.

Hasta aquella que podrías pensar que no quiere, querrá.

Un dios airado se doblega ante una voz suplicante.

Unirte a ella desde el principio sin regalos; así, para no darte gratis lo que ya te dio, te lo seguirá dando.

La joven se entregara a ti vencida por tu elocuencia.

Ella teme lo que te ruega y desea lo que no te ruega: que insistas.

No te pese desperdiciar el tiempo al tenor de sus antojos.

Te vamos a dar la medida justa de lo que debes beber: que la mente y los pies puedan cumplir con su oficio. Evita, sobre todo, las reyertas a que incita el vino.

Venus y el azar ayudan a los audaces.

Las promesas arrastran a las mujeres.

Vivid sin hacer daño, que los dioses están presentes. Devolved lo que se os ha confiado, acatad las piadosas leyes, aborreced el fraude y que vuestras manos estén limpias de sangre.

Pues no hay ley más justa que la de hacer perecer con su propio invento a los inventores de medios de morir.

No es al enemigo al que ha de temer el amante.

Hay tantas maneras de ser en los corazones como formas en el universo; el que sabe se acomoda a los innumerables caracteres.

Para ser amado, sé amable, y eso no te lo proporcionará tu rostro ni tu hermosura únicamente.

Añade a las cualidades del espíritu a los dones corporales. La belleza es don muy frágil y según crece en años disminuye y su propia duración la aniquila.

Aplícate al cultivo de tu mente con las artes liberales y al estudio de las dos lenguas. (Se refiere al latín y griego, y las artes liberales eran la gramática, retórica, dialéctica, aritmética, geometría, música y astronomía)

El tierno amor debe alimentarse de dulces palabras.

Las peleas son la dote del matrimonio.

Soy el poeta de los pobres porque amé siendo pobre, y como no podía dar regalos, daba palabras. El pobre ame con discreción, el pobre no se atreva a maldecir y soporte muchas cosas que no tolerarían los ricos.

El amor odia a los perezosos.

Despójate del orgullo.

El amor nuevo vacila, pero gana fuerza con el uso, y si lo nutres bien, con el tiempo se hará firme.

Divertíos, pero ocúltese la culpa con discreción. No hay que vanagloriarse de la propia falta.

Cuando los corazones se embotan perezosos y seguros, hay que avivar el amor con agudos aguijones.

Sólo aquel que se conozca a sí mismo amará con sabiduría y adecuará cada empresa a sus fuerzas.

Es indecoroso que un hombre bien nacido cause hastío.

El amor de los amantes sorprendidos crece: desde que su suerte es pareja, el uno y el otro persisten en la causa de su desgracia.

Sobre todo, absteneos de reprochar a las mujeres sus defectos.

El propio paso del tiempo borra todas las imperfecciones del cuerpo y lo que fue defecto llega por fin a no serlo.

En ellas surge el deseo sin que nadie lo provoque; para que sea placentero, la mujer y el hombre han de sentir por igual.

¡Corred a la meta al mismo tiempo! Entonces el placer es pleno, cuando la mujer y el hombre yacen vencidos a la par.

Lo que sigue sacado del último libro (se dividen en 3) dirigido especialmente a las mujeres:

Absteneos de hacer extensivo a todas el delito de unas pocas; que cada mujer sea considerada según sus méritos.

No neguéis vuestros placeres a los hombres que os desean. Aunque os engañen, ¿qué perdéis? Todo queda: aunque os tomen mil, nada de ello se pierde.

Muchas veces nos hacéis huir con los recursos con que pretendéis atraernos.

El arte ayuda al rostro si está oculto.

Aprended de las quejas de otras a temer por las vuestras.

Nos cautiva una mujer alegre.

El soldado veterano amará con calma y sabiduría y aceptará muchas cosas que un novato no soportaría.

El que ama piensa siempre que existe lo que teme.

La demora es la mejor alcahueta.

La que después de los placeres de Venus pide un regalo a su amante, ella misma no quiere que sus ruegos tengan efecto.


Como habéis leído con paciencia infinita hay mucho que extraer de estos libros pero he dejado mucho mas en ellos así que mi recomendación es que no los dejéis en el olvido y llenaos con su sabiduría, leedlos y disfrutar, son un regalo.


 




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