Imagen cedida por Behnam Norouzi, behy_studio.
¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
Los que me conocéis ya sabéis que odio la Navidad, así que también sabéis que la frase con la que arranco el post es muy forzada, no falsa, forzada que no es lo mismo. Porque en realidad no soy mala persona y sí deseo el bien generalizado a todas las personas de buena voluntad. Además a estas alturas ya se huele un poquito a término de fiestas y mi humor va tornándose un poco más alegre.
Mi paso por aquí se debe más a un compromiso personal con el blog que a las noticias que puedo traeros. Año nuevo, voluntades renovadas, nuevos compromisos, nuevos retos, año de cambios.
Este año se me presenta con grandes cambios, cambios de tipo laboral que preveo que acarreen otros cambios. No sabría decir si todo lo que inicié al final del año pasado (es decir, hace unas semanas) será un éxito, pero lo que si puedo asegurar es que tengo mucha energía positiva gracias a este nuevo proyecto y se me pueden plantear diferentes salidas para el futuro muy sólidas. Esto ya es un gran avance en relación a como han salido los años anteriores, así que por esa parte estoy muy feliz.
En lo concerniente a salud, familia, relaciones... esto ya es harina de otro costal, las fluctuaciones son irregulares, así que, seguimos avanzando, creciendo, aprendiendo.
A modo de resumen, me muevo dentro de una media: no estoy para tirar cohetes (tema que daría para otro post), pero tampoco estoy al borde del abismo; no asciendo rápidamente, pero voy asegurando el paso. Vamos lo que suele significar que soy una persona normal (palabra que da para muchas conversaciones), así que lo voy a dejar aquí antes de meterme en algún marrón dialéctico del que no consiga salir.
Sed felices, disfrutad al máximo de las oportunidades que os brinde la vida y hasta pronto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario